Especial de Fernanda Abeal para El Faro Online.

Renovar energías es clave para nuestra salud. En ocasiones se produce un desequilibrio interno y emocional y a partir de ahí, el cuerpo absorbe todo lo impuro debilitándose y enfermando. Una manera de cambiar el modo de vibración es con la ayuda de mantras de sanación. Los mantras elevan el yo interior al máximo nivel para sacar fuera lo que hace daño y enviarlo al universo para purificar el alma. Repitiéndolos varias veces en voz alta o mentalmente en cada situación que uno se sienta agobiado, se logra ralentizar el sistema nervioso y calmar la mente produciéndose beneficios para el sistema cardiovascular.

¿Cómo iniciarse en la meditación?

Existen palabras poderosas de protección que se pueden repetir para conseguir la armonía. OM representa lo más sagrado del budismo, la vibración del Todo, por eso se lo invoca para purificar nuestra mente, espíritu y cuerpo.

3 mantras para comenzar a meditar

  1. OM NAMAH SHIVAIA: denota respeto y se lo utiliza para pedir protección y ayuda a Shiva (Dios supremo del hinduismo).
  2. OM TARE TUTTARE: limpia el camino de obstáculos internos.
  3. OM MANI PADME HUM: es el mantra por excelencia de unión con el universo. Está relacionado con la paciencia, disciplina, sabiduría, pasión y generosidad, estableciendo una conexión entre el ser interno de cada uno y el Todo.

A través de mantras se canalizan las energías curativas para uno mismo y para las personas con quienes compartimos nuestra vida. Unos minutos al día en un lindo lugar y un deseo por cumplir, son suficientes para alejar lo que no merecemos. La hora más adecuada es al despertar y visualizando la parte del cuerpo que sufre bajo un aura azul. Enfocarse en sonidos y palabras que escuchamos, disminuyen malestares y son indispensables para empezar la jornada con buena vibra.

El objetivo es lograr bienestar emocional para atraer pensamientos positivos que sumen en nuestra vitalidad cotidiana. Para eso es fundamental agradecer las bondades que el planeta nos ofrece y soltar aquello que no aporte fortaleza ni brillo personal a nuestro ser. La magia está en protegernos de malos augurios que dan vueltas por el mundo y que, si vibramos bajo, se nos pegan como imanes. Confiar en nuestros sueños es el secreto  para seguir aprendiendo cada instante que nos regala la Tierra y disfrutar de toda su energía.